Las Cianobacterias y la Agricultura Práctica

Lyngbya

Desde hace siglos el pueblo vietnamita ha sobrevivido a incontables guerras y ocupaciones manteniendo siempre la producción de su alimento base el arroz a través del empleo de cianobacterias en su cultivo.

Veamos qué puede aportar en el ámbito agrícola un producto cuyo contenido en proteínas, aminoácidos, minerales, pigmentos, vitaminas, polisacáridos, etc. por decir algunos de sus más de 60 componentes, se encuentra en los más altos niveles en relación a cualquier otro alimento natural o producto alimenticio conocido.

Las cianobacterias presentan una riqueza de entre el 60 a 70% de proteína vegetal de origen natural, fácilmente asimilables y que cuando la incorporamos al suelo o a nuestros cultivos, se rompe en aminoácidos, motor inicial del metabolismo vegetal para la síntesis de fitohormonas como las auxinas y citoquininas, promotoras de la división celular, que es indispensable en los procesos de crecimiento, los cuales dan lugar a la formación de todos los órganos de la planta, es decir, las raíces, el tallo, las hojas, las flores y los frutos. Intervienen de manera fundamental en los mecanismos de regulación hídrica de las plantas, contribuyen al aumento de la clorofila en las hojas y retrasan el envejecimiento. La síntesis de aminoácidos es costosa para las plantas en relación al requerimiento energético que precisan.

Las plantas sometidas a cualquier tipo de estrés, necesitan incrementar el contenido total de aminoácidos libres para soportar dicha situación. Esto, lo hacen a costa de disminuir la formación de proteínas, lo que provoca una reducción en la tasa de crecimiento. Es por ello, que el aporte de aminoácidos es una solución a la cual se recurre habitualmente para recuperar rápidamente las plantas después haber estado sometidas a condiciones adversas. Pero no solo bajo estas condiciones es importante añadir aminoácidos a las plantas. Los aminoácidos son elementos esenciales de las enzimas que catalizan la síntesis de azúcares, almidón y otros componentes de hojas, flores y frutos, está demostrado que cuando se tratan las plantas con aminoácidos:

  • La absorción y translación de los nutrientes a través de la savia es mayor.

  • Aumenta la floración, disminuyendo el número de abortos lo cual conduce a un incremento de la producción de frutos.

  • Mejora la calidad de las flores, el peso y el sabor de los frutos.

  • Se acelera la recuperación después de condiciones adversas, tales como: trasplantes, transportes, heladas, viento, granizo, poda, asfixias, efectos tóxicos de tratamientos fitosanitarios, etc.

  • Se produce un metabolismo más equilibrado.

Otros componentes que justifican los beneficios de las cianobacterias en la agricultura, son por ejemplo minerales como el hierro y el calcio. Contienen 28 veces más hierro que el hígado de res y 8 veces más calcio que la leche en formas completamente disponibles para las plantas. El calcio es una parte esencial de la pared celular y el hierro interviene de forma decisiva en la síntesis de clorofila. Además de que una nutrición óptima de hierro y calcio también ofrece un mejor comportamiento ante el ataque de enfermedades. Pero hay todavía mucho más que añadir en lo que a nutrición mineral se refiere, pues estas cianobacterias contienen además cantidades significativas de potasio, cobre, magnesio, manganeso, fósforo, selenio, sodio y zinc.

Otro factor importante es el contenido de polisacáridos. Es destacable en este producto la cuantía de oligosacáridos, manitol, fucoidan, almidón, celulosa y hemicelulosa. Los polisacáridos son una fuente energética indispensable para procesos como la respiración e intervienen en mecanismos de resistencia de las plantas frente a plagas y enfermedades, asimismo pueden favorecer la proliferación de microorganismos benéficos del suelo.

También contienen cantidades importantes de pigmentos, entre los que se encuentran betacarotenos, clorofila y ficocianina, así como multivitaminas, teniendo la mayor riqueza de vitaminas del complejo B que se conoce en un alimento, además de vitaminas E, H y ácido fólico. La actividad metabólica de dichas sustancias involucra casi todos los procesos que van desde la coloración de las hojas, flores o frutos, hasta la producción de reguladores de crecimiento, resistencia adquirida y sistémica a patógenos, efectos antioxidantes y rejuvenecedores, etc.

Además los aportes de nitrógeno realizados mediante la aplicación de cianobacterias, tienen mejores propiedades que cuando el nitrógeno llega al suelo a través de fertilizantes o estiércoles  de granja, puesto que el mismo se libera más lentamente y por este motivo se reducen las pérdidas por volatilización y las grandes cantidades de nitratos, que contaminan los suelos y las aguas producto del lavado.

Con relación a los suelos la aplicación de cianobacterias contribuye de manera significativa a la desmineralización, desalinización y desintoxicación de los mismos. Mejorando la capacidad de retención de agua.

Las cianobacterias incorporan en los suelos ficocoloides con polaridad negativa y alta reactividad, esta propiedad les permite adsorber una extraordinariamente variada y abundante cantidad de micronutrientes del medio, gracias a la cual tienen la facilidad de comportarse como auténticas “esponjas de oligoelementos” y que posteriormente se liberan lentamente.

Estas capacidades contribuyen a estabilizar y mejorar la estructura de los suelos, puesto que la floculación de las arcillas permite la descompactación y a la formación de agregados beneficiosos.

Por otra parte, los restos de pesticidas y sustancias toxicas son hidrolizados y degradados por enzimas que aportan las propias cianobacterias, eliminándose de esta forma más rápidamente.

Por todo ello, con su aplicación se logra una importante mejora física, química y biológica del suelo, haciendo del mismo un medio propicio para los microorganismos, lombrices y demás fauna pequeña que medran allí, así como para que las raíces y las plantas mismas, se desarrollen mejor.

Finalmente podríamos concluir diciendo que con la aplicación de cianobacterias en agricultura obtendremos muchos y diversos beneficios:

Sobre la planta:

– Activador de defensas (estimulante de fitoalexinas radiculares).

– Activadores del crecimiento radicular.

– Mayor contenido en clorofila y capacidad fotosintética.
– Mejora la relación raíz/parte aérea de planta //mayor captación de nutrientes.
– Mayor resistencia a la sequía, a la salinidad y al estrés.

– Estimulantes de la germinación.

– Activadores del crecimiento radicular.

– Mayor producción y homogeneidad de frutos.

– Antitranspirantes // menor gasto de agua.

Sobre calidad de fruto:

– Estimulante de la floración y del cuajado del fruto.
– Aumenta el contenido en azucares del fruto.
– Mejor conservación y perdurabilidad de la cosecha.

Sobre el suelo:

– Corrector de acidez.
– Corrector de carencias minerales (macro y micronutrientes).
– Estabilizante de estructura // antierosivo // regenerador-detoxificador de suelos.
– Activador de la microfauna y microorganismos del suelo // micorrizas.
– Aporta macronutrientes y micronutriente // Quelante y acomplejante.
– Hidratante (aumento de capacidad de campo).
– Reductor de la salinidad.

Sobre los parásitos y patógenos:

– Repelente de nematodos.
– Repelente de hongos de suelo y hongos de planta.
– Repelente de ácaros e insectos.
– Efecto sinérgico con tratamientos pesticidas y fungicidas.

Son incuestionables por tanto, los extraordinarios beneficios que el empleo de cianobacterias en la práctica agrícola puede ofrecer a nuestros cultivos. Es por esto que desde hace años el departamento de I+D de Novasys Pharma hemos estado trabajando en el desarrollo de productos a partir de las mismas, hasta llegar a desarrollar la familia VIGORE, una solución natural perfecta para mejorar el desarrollo de nuestros cultivos.

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